Me llamo Inma y soy fotógrafa por vocación. Nunca creí que llegaría a serlo, para mí siempre fue una utopía, y mira por donde, nació mi hijo y con él me compré mi primera réflex y fue cuando entendí que hacerle fotos a los niños era el mejor trabajo del mundo. Desde hace poco he tomado por bandera la frase de “cuando empiezas a trabajar en lo que te gusta, dejas de trabajar” y creo que no hay nada más cierto. Ahora ese es mi lema, disfruto con mi trabajo, desde que el bebé está en la barriguita de su madre, hasta que los voy viendo hacerse mayores. Disfruto con mis clientes, es un trabajo que me hace feliz a mí y a ellos. Puede haber algo mejor? Descubrí el mundo de la fotografía newborn desde 2014 y me apasiona! es lo más difícil que he hecho nunca y a la vez lo más satisfactorio. En resumen, esta soy yo. Alguien totalmente entregada a lo que hace y con ganas de aprender más y más de esta disciplina tan bonita. Fotógrafa, hija y madre, y con todo ello, fabricante de recuerdos.